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Preparación al embarazo
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el parto es nuestro, parto natural, parto en casa
guillem hernàndez garcia
consulta en obstetricia y ginecología

Control médico de la gestación

El cuidado integral del embarazo requiere personal especializado (comadronas, psicólogos, fisioterapeutas, médicos, etc.).

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El embarazo no es ninguna enfermedad

La gestación es un proceso normal que requiere un cierto grado de control para obviar problemas evitables, tanto para la mujer como para el feto.

Existen recomendaciones que mejoran algunos problemas durante el embarazo.

Las mujeres embarazadas, en general, no son enfermas.

Embarazada percibiendo cambios en su cuerpo

Todo lo que se realiza durante este proceso tiene que estar justificado (análisis, ecografías, diagnóstico prenatal de alteraciones cromosómicas (síndrome de Down o mongolismo y síndrome de Edwards) y de anomalías congénitas fetales, defectos del cierre del tubo neural (espina bífida), y otras malformaciones.

No hay nada que sea obligatorio. Lo mejor es que la madre tome una decisión informada que cubra además sus necesidades intelectuales, emocionales, sociales, culturales y familiares.

Hasta el punto que un "plan de parto" se puede variar en cualquier momento por parte de la gestante, debido a circunstancias difíciles de prever.

El embarazo es una época de crisis en el que varían muchas cosas en la mujer (expectativas de la reproducción, autoafirmación como mujer, relación con todos los elementos familiares, aspectos físicos y fisiológicos, cambios psicológicos, miedos, dudas, etc.) que sin ser enfermedades, requieren un enfoque integral, multidisciplinario e individualizado.

Hablamos de mujeres normales, sin patología. En estos casos (que son la mayoría) en el 95% de las veces no se requiere ninguna intervención externa y el resultado acostumbra a ser óptimo.

Hoy día una mujer, en general, no quiere tener todos los hijos que pueda sino sólo unos cuantos (2-3). Por lo tanto, hay que evitar todos los factores de riesgo, y recordar todo el proceso reproductivo como algo positivo, que sea lo más agradable posible y evitar todos los posibles problemas evitables de su embarazo.

El embarazo, el parto y la lactancia deberían ser parte de un proceso biológico lo menos intervenido posible sin que por ello disminuya la salud y la seguridad. También es una experiencia personal en lo psicológico, afectivo y social.

Pies de bebé

Para que un embarazo tenga los menos problemas posibles debe ser un embarazo deseado, planeado y aceptado. La O.M.S. recomienda tener el primer hijo lo antes posible cuando haya una maduración biológica y psicológica suficiente, y las condiciones objetivas lo hagan posible, no esperando por otro lado la situación ideal que nunca se dará.

Una mujer, con pareja estable o no, debe establecer el número de hijos que desea y cuando tenerlos. Se recomienda espaciar los nacimientos unos 2 años, para poder criar al antecedente, y procurar no distanciarlos excesivamente para que puedan compartir juegos, amigos, etc. ; y al conseguir el número deseado, realizar una contracepción reversible o definitiva adecuada y efectiva.

Un embarazo ideal comienza con una visita previa para establecer factores preconcepcionales de riesgo, para solucionarlos, mejorarlos o establecer una estrategia para evitar complicaciones. Todo ello debe ser explicado de manera entendible y de acuerdo con los deseos de la mujer.

A partir de los 35 años de edad aumenta el riesgo de tener anomalías cromosómicas (mongolismo o síndrome de Down, de Edwards, de Patau, ...) y también con la edad disminuye la fertilidad, aparte que es cuando aparecen más frecuentemente algunas patologías (diabetes, hipertensión arterial, etc.), que son las que verdaderamente complican un embarazo.

Aparte de las recomendaciones (en caso de no utilizar métodos anticonceptivos y desear un embarazo) de no tomar medicamentos sin consultar, no realizar radiografías excepto que se practiquen en el postmenstruo inmediato, ni acompañar a nadie para ello, y evitar contacto con niños aunque sean los propios que puedan tener enfermedades víricas contagiosas, así como evitar al máximo el alcohol y el tabaco o las drogas.Manita de recién nacido

Se ha visto que la toma de ácido fólico (o ácido folínico) un mes antes y 3 meses después de quedar embarazada, puede disminuir mucho el riesgo de tener defectos del cierre del tubo neural (espina bífida y otras malformaciones evitables).

Puede ser "normal" que se intente un embarazo y se tarde en ello hasta 2 años y eso no significa que haya algún problema en la parte femenina o en la masculina, por lo tanto no hay que realizar pruebas molestas, caras o peligrosas para comprobar ese extremo. El embarazo puede ocurrir el primer mes, o no, y no sirven las experiencias anteriores.

Si ocurre un retraso menstrual de más de 15 días, hay que comprobar la causa y establecer la metodología conveniente a realizar. Si en unos 6 meses no ha habido ningún retraso menstrual y para comprobar la fertilidad, se puede realizar un seminograma, ya que el 50% de veces la causa de una posible esterilidad es de origen masculino, y no hace falta comenzar por la mujer con pruebas, que pueden ser cara o molestas, para comprobar la normalidad reproductiva.

Para averiguar un posible origen femenino de esterilidad se puede realizar un estudio de la temperatura basal o una determinación de progesterona en el día 25 del ciclo, ya que la falta de ovulación es la causa más frecuente de esterilidad femenina; dejando otras pruebas (determinaciones hormonales, ecografías, HSG (histerosalpingografías), laparoscopias, etc.) para más adelante.

Todo ello debe ser precedido idealmente, de una buena historia ginecológica, exploración, peso, altura, TA, etc.

Los tres primeros meses de gestación o de formación embrionaria hasta la fase fetal, el embrión es muy sensible a medicaciones, radiaciones ionizantes y enfermedades, que es cuando se forman los órganos internos y cuando es más frecuente tener un aborto espontáneo.

El 95% de los embarazos no presentan complicaciones

Una vez pasado el primer trimestre (12 semanas), el aborto espontáneo es menos probable, los órganos internos ya están completamente formados, y a partir de ese momento se realiza la maduración de las estructuras y aumenta el peso hasta el momento del nacimiento, y las enfermedades y medicamentos no afectan de una forma tan importante al feto.

Una vez establecido el diagnóstico de gestación evolutiva normal, debe realizarse unos controles ecográficos, analíticos y clínicos, y recomendar unas normas higiénico dietéticas que mejorarán la sintomatología subjetiva y evitarán algunas molestias.

No debe hacerse todo lo que puede hacerse, y no existe ninguna justificación para realizar, por ejemplo, una ecografía en cada consulta, ni tactos vaginales, ni registros cardiotocográficos prenatales ("correas"), ni otras maniobras, si no están justificadas.

Después de un embarazo normal, sin riesgos (la mayoría) debe establecerse un pronóstico de parto hacia las 35 semanas de gestación, que depende del crecimiento fetal, presentación y situación de la placenta, realizar un cultivo rectovaginal para determinar si la madre es portadora del estreptococo agalactiae (betahemolítico) que es responsable de la mayoría de muertes neonatales; y entonces (preferiblemente) pactar con la mujer (y su pareja) dónde, cómo y con quién.

La mujer debe parir donde esté más segura y cómoda, y tanto puede ser en una Clínica (sala de partos o habitación), o en el propio domicilio, o en el agua, y en la postura libre que más le convenga. No es necesario colocar un suero o un monitor en la mayoría de los casos, y menos realizar enemas o sondajes vesicales.

Para los partos de riesgo (nalgas, gemelos, cesáreas anteriores y patologías) no conviene en estas latitudes asumir el riesgo de complicaciones y querer un parto domiciliario. Lo mejor, según mi punto de vista, es tener un parto en la Clínica como en casa, y tener a mano los recursos técnicos para resolver posibles complicaciones, si aparecen.

Cualquier embarazo y parto puede complicarse inopinadamente, pero no tiene porqué ocurrir. El riesgo cero no existe, pero a veces se puede diagnosticar un problema que se puede resolver.

En este país, que tiene una de las tasas de mortalidad perinatal más bajas del mundo, no se valora el grado de satisfacción de la mujer, y creo que este aspecto se podría mejorar añadiendo un plus al embarazo y al parto aunque eso signifique no adoptar la mentalidad de los servicios asistenciales tanto públicos como privados (médicos generales, comadronas, pediatras y obstetras) y eso llevaría a reducir días de estancia, menos medicación, menos pruebas, madres más sanas e hijos más sanos.

Muchas mujeres desean un trato más humano e individualizado, durante la gestación y parto, algunas se han informado de posibles alternativas al parto clásico, otras han tenido experiencias anteriores negativas y rechazan repetir el mismo circuito.

Debe de haber una buena información, que la mujer no idealice demasiado su maternidad, una buena comunicación, confianza en que todos estamos para ayudar a la mujer a realizar lo mejor posible su proyecto en un proceso que es de cambio y crisis, pero también de satisfacción con el trabajo hecho.